Hasta mediados de la década de 1940, la evaluación escolar se realizaba
bajo la lógica de la racionalidad técnica. Se vinculaba directamente la
valoración de los resultados del aprendizaje de los alumnos a una calificación
numérica, que permitía no solo juzgar el rendimiento de los mismos, sino que
evaluar era en si mismo un acto de control.
La evaluación fue considerada como, un aspecto medible y de control, a
cargo del juicio critico de quién posee el conocimiento y que determina el
logro de metas propuestas, tambien como un procedimiento especifico, como el
estudio de caso o el diseño experimental
Con el tiempo la evolución de las
prácticas evaluadoras permitió abordar la instancia fundamental del proceso de
enseñanza aprendizaje desde una perspectiva totalizadora.
Se tornaron aspectos posibles de evaluación: el aprendizaje de los
alumnos, las estrategias de los docentes, las cualidades de este para la enseñanza,
la selección de contenidos, el clima de la clase, el espacio del aula, los
distintos procesos de enseñanza y aprendizaje, los logros obtenidos, las
dificultades, la vinculación entre lo hecho y lo que queda por hacer, el ajuste
de la planificación docente y la realidad institucional, etc.
A partir de la década del 70,
desde esta perspectiva práctica, no se evalúa solamente el progreso y los
resultados de los aprendizajes de los estudiantes, sino que se toma en
consideración el progreso de todo el proceso educativo.
La evaluación es la valoración del
mérito y/o valor de un objeto, dirigido a un servicio escolar.[1]
La evaluación educativa es el acto de recopilar información sistematica
respecto a la naturaleza y la calidad de los objetos educativos. Da como
resultado una descripción completa y un conjunto de juicios de valor referentes
a los diversos aspectos de su calidad.[2]
Según Santos Guerra es un proceso de diálogo, comprensión y mejora.[3]
La evaluación es un proceso de
diseño con diferentes fases: recolección y análisis de datos e información,
para determinar el valor de lo que se hace y tomar decisiones sobre la realidad
u objeto evaluado
La evaluación proporciona
información con el fin de guiar el proceso de toma de decisiones en el
funcionamiento de la escuela. Un sistema de evaluación sólido dentro de la
escuela proporciona feedback a lo largo de todo el curso escolar (procedimiento
para el estudio colectivo, la
negociación, la toma de decisiones, la información al público y a los más altos
niveles de autoridad).[4]
La evaluación en su globalidad es
una tarea compleja y generalizada. Las escuelas necesitan examinar y tratar de
manera sistematizada todos los aspectos de un sistema de evaluación.
Stufflebeam aconseja a los
directivos usar un listado genérico detallado a continuación detallado a
continuación, como orientación general, estableciendo la base conceptual
que cada institución necesita para la mejora de su sistema de evaluación
escolar.
Ø Facilitar el servicio de todos los
alumnos, examinando sus necesidades.
Ø Evaluar todos los componentes que influyen
en el desarrollo de los alumnos.
No basándose únicamente en las
calificaciones, ya que este procedimiento es demasiado restringido dado que los
resultados de los alumnos incluyen mucho más que el rendimiento académico
reflejado en las calificaciones.
Ø Preservar tanto la continuidad como la flexibilidad en el sistema educativo.
Ø Emplear un concepto de evaluación adecuada
a cada escuela específica.
Ø Adoptar y delimitar un concepto de
evaluación que la dirección y el plantel docente entienda y valore.
Ø Promover evaluaciones que examinen y guíen
el trabajo de los individuos, de los grupos y de la escuela en un todo.
Ø Emplear la evaluación en la mejora escolar.
Ø Suministrar informes de rendimiento de
cuentas.
Ø Tener en cuenta todo el abanico de
criterios evaluativos relevantes.
Ø Promover la excelencia en todo aquello que
la escuela hace.
Ø Comprometerse en esfuerzos paralelos para
incrementar el rigor y la frecuencia de las evaluaciones.
Ø Mejorar constantemente la eficacia de las evaluaciones escolares.
Ø Conseguir y mantener la credibilidad del
sistema evaluativo.
Ø Asegurarse que las evaluaciones son justas
y legalmente viables.
Ø Fundamentar las evaluaciones de la escuela
dentro de los requisitos profesionales de una evaluación sólida.
También el equipo directivo deberá tener
en cuenta y adaptar los siguientes componentes
para llevar a cabo su programa de evaluación.
Ø Definición.
El personal necesita consensuar una definición
común de evaluación.
La definición se basa en el término fundamental de la
evaluación que es el valor. Establece que la evaluación debería apreciar las
dimensiones de merito y valor. El mérito
tiene que ver con la excelencia de una
cosa. El valor con hacer frente a las
necesidades de aprendizaje de los
alumnos.
Ø La escuela debería identificar claramente
los aspectos que han de ser evaluados.
Ø Adoptar un conjunto de normas para ser
empleadas en la orientación y evaluación del sistema escolar.
Ø La escuela debería establecer mecanismos
que aseguren la comunicación necesaria durante la evaluación.(grupos de
encuentros, reuniones publicas con el fin de informar, distribuir informes
claros ,breves y concisos, entregar los
informes cuando se necesitan, ofrecer
seminarios de información sobre los resultados. Etc.)
Ø La escuela debería reunir y utilizar un
amplio abanico de información para evaluar sus servicios.
Ø
La
escuela debería recurrir a cinco niveles de criterios en la evaluación de
servicios escolares.
Valores sociales básicos: Igualdad de oportunidades,
efectividad, viabilidad y excelencia
Criterios evaluativos esenciales: Mérito y
valor
Criterios: Necesidades de los alumnos, sensibilidad y
mérito de los programas de trabajo, congruencia entre las actividades y los
programas, calidad y trascendencia de los resultados.
Responsabilidad genérica: Responsabilidades de los
docentes y responsabilidades de los superiores.
La escuela
debería
Ø
Identificar
claramente los usuarios y usos pretendidos de las evaluaciones escolares.
Ø
adoptar
un marco conceptual general.
Ø ofrecer una estructura de apoyo sólida en
la evaluación.
Ø evaluar sus sistemas evaluativos
En la práctica educativa, la evaluación definida desde un paradigma
formativo, es una instancia que retroalimenta continuamente el mejoramiento del
proceso pedagógico, interviniendo en todas sus fases, es decir, en la
evaluación de las necesidades de los alumnos, del diseño de la programación,
del proceso y del desarrollo en la práctica; también en la evaluación de los
materiales, del profesorado, de la institución y en la evaluación de los
resultados. Por lo tanto la finalidad de la evaluación será desde ese paradigma
mejorar la intervención pedagógica. El tratar de comprender los elementos que
se interponen en el proceso de enseñanza y aprendizaje, facilitará la toma de
decisiones y la adecuación de las intervenciones didácticas y permitirá
comprobar si las mismas han sido significativas.
Es decir, la evaluación tiene sentido cuando
mejora la calidad educativa, cuando se toma en cuenta las necesidades y a
partir de estas buscar la excelencia. Interviniendo significativamente en la
reflexión y construcción del aprendizaje.
Dentro de este modelo totalizador, se
distinguen distintos momentos en los cuales la evaluación adquiere
características diferentes.
Evaluación formativa
|
Evaluación sumativa
|
|
¿Qué?
|
Los progresos, dificultades, bloqueos,
etc. Que marcan el proceso de aprendizaje.
|
Los tipos y grados de aprendizaje que
estipulan los objetivos, a propósito de los contenidos seleccionados
|
¿Cuándo?
|
Durante el proceso de aprendizaje.
|
Al término de un período de aprendizaje.
|
¿Cómo?
|
Observación sistemática y pautada del
proceso de aprendizaje.
|
Observación, registro e interpretación
de las respuestas y comportamientos de los alumnos a preguntas y
situaciones que exigen la utilización
de los contenidos aprendidos
|
El modelo complejo difiere del modelo
tradicional en varios aspectos:
Modelo tradicional
|
Modelo complejo
|
Evaluación externa
|
Evaluación interna
|
Evaluación referida a criterios y normas
|
Evaluación referida a principios
educativos
|
Evaluación terminal
|
Evaluación procesual
|
Heteroevaluación
|
Evaluación participativa
|
Evaluación individual
|
Evaluación compartida
|
Evaluación hecha por el docente
|
Autoevaluación y co-evaluación
|
Examen tradicional y pruebas objetivas
|
Pruebas de elaboración y aplicación
|
Preocupación por la fiabilidad y la
validez
|
Preocupación por la comprensión
|
Imparcialidad
|
Implicación y compromiso del docente
|
Centrada en el logro de objetivos
|
Atención concreta a todo el proceso de
enseñanza y aprendizaje
|
Identificación de lo mas valioso como lo
mas valorado
|
Identificación de lo mas valioso por su
valor formativo
|
Examen como fuente de información
|
Recolección de información a través de
distintos medios
|
Criterios de evaluación implícitos
|
Criterios de evaluación explícitos
|
Otorgamiento de un espacio y un tiempo
especifico para la evaluación
|
Integración de la evaluación en tareas
de aprendizaje
|
Aplicación de criterios no explicitados
|
Negociación de criterios de evaluación
|
Acto de control y sanción
|
Actividad de conocimiento de aprendizaje
|
Programación detallada
|
Flexibilidad
|
Ejercicio técnico
|
Ejercicio ético
|
Elitista
|
Equitativa
|
Objetividad controlada técnicamente
|
Subjetividad ejercida responsablemente
|
Explicación causal del rendimiento
|
Comprensión procesual de rendimiento.
|
[1] Stufflebeam, Daniel. “EL
PAPEL DE LA EVALUACIÓN
EN LA
MEJORA ESCOLAR. EL GRAN RECUADRO” DIRECCIÓN PARTICIPATIVA Y
EVALUACIÓN DE CENTROS. Pág 49
[2] Nevo, David. “EVALUACIÓN BASADA EN EL CENTRO. UN DIÁLOGO PARA LA MEJORA EDUCATIVA ”.1997. Pág. 37
[3] Santos Guerra, Miguel Angel. “EVALUACIÓN EDUCATIVA 2” . Capítulo 7: Evaluar los
centros escolares: Exigencia y necesidad. Pág. 75
[4] Stufflebeam, Daniel. “EL
PAPEL DE LA EVALUACIÓN
EN LA
MEJORA ESCOLAR. EL GRAN RECUADRO” DIRECCIÓN PARTICIPATIVA Y
EVALUACIÓN DE CENTROS. Pág. 38

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